sábado, 10 de diciembre de 2011

Hoy podemos soñar y pensar en libertad

Por Francisco Cafiero, para Télam.

A 28 años del fin de la sangrienta dictadura miliar, los “hijos de la democracia” podemos sentir, pensar y soñar nuestro país en libertad. Quedó atrás la época oscura del terrorismo de Estado y hoy podemos proyectar, sin miedo, nuestro camino hacia el futuro.

Un camino que está trazado desde el 2003, y que reivindicamos con este modelo de país producto de la libertad; es el camino de una patria que integra con la recuperación de la dignidad, con conquistas sociales y derechos.


No es casual que, de los 28 años de democracia, el peronismo, el movimiento político y social más trascendente y donde se refugian los grandes ideales nacionales, haya gobernado 19 años por voluntad popular, con altas y bajas pero siempre con la frente en alto, haciéndonos cargo y con la decisión de aprender de nuestros errores.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Una Patria Grande con más integración e inclusión

Por Francisco Cafiero -para Télam-

El nacimiento de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (CELAC) significa un paso trascendental para la profundización de la integración regional de las unidades políticas, sociales y económicas, y así también de todos los pueblos latinoamericanos. Se trata de un instrumento de acción conjunta que se suma al MERCOSUR, a la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) y el Banco del Sur.

La decisión de avanzar con la creación de esta institución implica asumir una nueva organización, para fortalecer los lazos de libertad y combatir de forma definitiva a uno de los males más notorios de nuestra región: la exclusión.


Días atrás, la CEPAL precisó que “durante el período 2002-2010, nueve países de América Latina redujeron la pobreza principalmente a partir del crecimiento de los ingresos medios” y que fue la Argentina quien encabezó esa disminución de los niveles de pobreza en la región. Según el mismo informe, “la reducción de la pobreza ha sido posible gracias a la complementariedad de los efectos de crecimiento y distribución”.

Este camino fue posible porque la política está al mando y se toman decisiones para favorecer a los intereses reales de los pueblos y su felicidad. El diálogo, la estrategia y el camino de la unión de nuestras naciones son el futuro inexorable de la Patria Grande.

América Latina es el lugar en el mundo donde existen las confluencias de etnias, donde todos los valores humanos, los genios folclóricos, y sus masas migratorias se han asentado en el vasto territorio de sus montañas, selvas y pampas. Es un lugar donde los pueblos se han entendido y aceptado a pesar de sus diferencias de origen. Es esa humanidad de ADN latinoamericanista la que nuestra región tiene para ofrecer.

Los 33 Estados que conforman la CELAC poseen una población de 550 millones de habitantes y el nuevo foro político regional se perfila como uno de los más importantes a nivel global, donde hoy emergen posibilidades y oportunidades para el desarrollo y el crecimiento.

Este bloque regional es producto de decisiones políticas por parte de las conducciones de los países. Significa un innegable paso hacia la integración social y económica de América Latina en un tiempo en que las incertidumbres financieras globales demandan una acción integral y coordinada de toda la región.

Donde también “la política” condicione los impactos de los mercados y sea definitivamente el arte de los consensos para brindar soluciones. En tal sentido, Cristina Fernández de Kirchner sostuvo en la última reunión del G-20 que debía acabar el “anarcocapitalismo financiero actual”.

Es la oportunidad de mirar a un futuro de integración, sin hegemonías y sin decisiones unilaterales que indiquen el fin de la historia. Con el compromiso y la unidad para terminar con las desigualdades sociales, reafirmando que otro mundo es posible y que seremos parte de esa construcción colectiva.

Así lo soñaron los grandes patriotas y pensadores, quienes supieron sintetizar los sentimientos de los pueblos, que comprenden a la unión como una enorme fortaleza.