(Especial Télam) Este aniversario de nuestra Independencia nos encuentra en un país más equitativo, más justo, con mayores oportunidades y un futuro alentador. El proyecto de país que se inició en mayo de 2003 continúa profundizándose, y mediante el acompañamiento del pueblo, seguirá su camino con Cristina Fernández de Kirchner para proyectarse en el destino de la Patria.
Cada 9 de julio invita a reflexionar sobre el camino recorrido por nuestra Nación, desde sus albores de organización estatal en 1816.
Allí, días después de la firma del Acta de Independencia, los congresales establecieron que la Argentina sería "una Nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli, y de toda otra dominación extranjera”.
Transcurrieron casi 200 años desde esa memorable fecha y hoy nos sentimos con ganas de festejar porque sabemos que, de la mano de este gobierno tanto a nivel nacional como en la provincia de Buenos Aires, hay razones para hacerlo.
Sabemos que falta, pero falta menos y comprendemos cómo resolver las deudas y desafíos pendientes.
El modelo de país que se inició en 2003 con Néstor Kirchner, y que actualmente continúa la presidenta Cristina Fernández, bate récords de crecimiento económico, y los recursos se distribuyen en mejoras para las áreas de salud, educación y seguridad.
Hoy la Argentina es el país más equitativo de la región y, si bien no estamos donde deseamos, entendemos que la profundización del modelo nos llevará a lograr las conquistas sociales que buscamos y anhelamos.
La obra pública fue puesta nuevamente en el centro de la escena, generando trabajo y revitalizando amplias ramas de la industria y los servicios, haciendo realidad lo que planteaba el General Perón: “gobernar es generar empleo”.
Hoy la provincia de Buenos Aires, a través de la gestión del gobernador Daniel Scioli, se encuentra en obra pública permanente, dotando de agua potable, cloacas y electricidad a miles de familias que antes no la poseían.
Desde el 2003 hemos emprendido la recuperación de nuestra identidad, nuestra dignidad, nuestros derechos y la fuerza de nuestros ideales, con memoria y justicia.
Las políticas públicas que vienen tomando forma desde ese año fundacional, como el desendeudamiento externo, la estatización de las AFJP, la Asignación Universal por Hijo y las medidas para la redistribución del ingreso confirman la identidad peronista del gobierno, al fortalecer las tres banderas históricas del movimiento: la justicia social, la soberanía política y la independencia económica.
Así como el año pasado los argentinos festejamos masivamente, y con fervor popular, el Bicentenario, este 9 de julio “Tecnópolis” nos convoca a una fiesta con innovación y creatividad, para seguir soñando y planificando la grandeza de la Patria y la felicidad del pueblo.
Porque el 9 de julio hay que seguir festejándolo, y acompañar con hechos, militancia, compromiso, políticas públicas y lealtad, las inmortales estrofas de nuestro Himno Nacional: ¡libertad, libertad, libertad!.
Leer en el sitio original

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada