martes 5 de julio de 2011

"El legado de Perón es la militancia de hoy"

(Especial Télam) El peronismo continúa expandiéndose. Su espíritu movimientista se evidencia en las más diversas formas de la construcción colectiva de la política, desarrollando un camino que tiene como destino la grandeza de la patria y la felicidad del pueblo, pilares de este modelo de país. 

Con ideales y matrices que portan un ADN de su líder fundador -a quien hoy a 37 años de su paso a la inmortalidad conmemoramos-, este proyecto nacional se someterá nuevamente a la voluntad popular para su continuidad y profundización.

Tendrá una masiva irrupción de jóvenes en el epicentro de la escena política, que marcará un antes y un después, y una continuidad del legado peronista que se proyectará hacia el futuro.



En tiempos donde las redes sociales son herramientas de comunicación, el proceso de expansión del movimiento toma forma de las más variadas maneras, capitalizando, en este caso, estos espacios y demás sitios de Internet.

Con debates y discusiones que de la virtualidad pasan a la realidad, la militancia peronista impone contenido político sobre los hechos y acciones que transforman la realidad.

Día a día se multiplican los usuarios, las páginas, los mensajes, los "twits" y los videos que transmiten las ideas y las propuestas de miles de militantes, haciendo de la "lucha por la idea" que planteaba Perón una realidad en los tiempos de hoy.

Facebook es una de las principales redes sociales que refleja esta expansión, donde los militantes contagian de fervor a personas de todas las edades y estratos sociales que, incorporada a nuestra vida cotidiana, permite llegar a las provincias, a todo el país, a toda la región y al resto del mundo.

¿Quién se hubiera imaginado que el legado de Perón también se difundiría de esta manera?

Estamos ante una nueva dimensión comunicacional que la política en su conjunto utiliza para difundir mensajes y propuesta por fuera de los medios de comunicación tradicionales.

Esto significa un cambio de paradigma al cual todavía nos estamos acostumbrando porque aún falta mucho más por explotar y dimensionar. Y en tal sentido, es la militancia la que encarna hacia la realidad esta herramienta, reproduciendo, difundiendo y transmitiendo ideas.

Si bien esta forma de hacer política es novedosa, no hay que creer que la denominada "militancia 2.0" realizada y llevada a cabo desde las redes sociales, reemplaza la militancia tradicional, de la calle, en los barrios junto a los vecinos y sus inquietudes.

Esa calle y esos barrios, donde nació el peronismo y la movilización social, seguirá siendo nuestro punto de encuentro y motivo para seguir levantando las banderas de Perón, que con convicción levantó y encarnó Néstor Kirchner, y que actualmente lleva adelante la presidenta Cristina Fernández.

En tal sentido, la militancia de hoy debe complementar lo "tradicional con lo novedoso".

Si bien las herramientas actuales impulsan el contacto virtual, y nos acerca a millones de compañeros facilitándonos el contacto, no se puede perder de vista que con eso solo no alcanza.

Calificar a una frase, una foto o una nota con el simple pulgar hacia arriba del "Me gusta" no reemplaza el contacto directo, el mate con el compañero, las charlas en las unidades básicas, la discusión de ideas en persona, el contacto personal, el debate y la construcción colectiva de la política y de la agenda del peronismo.

Es el pueblo, y la militancia en su conjunto, la que verdaderamente legitima a los gobernantes y a los referentes, no hay otras alternativas posibles, porque la política no necesita de la virtualidad.

Necesita ideas transformadoras, eficacia, compromiso, lealtad y honestidad, y si ello también se puede transmitir y ejercer mediante las redes sociales: bienvenido.

Ninguna cantidad de pulgares hacia arriba reemplaza el poder caminar entre los vecinos en cualquier lugar de la provincia o el país, comprender los reclamos, poder generar los mecanismos de respuestas y brindar soluciones.

El legado de Perón continúa mediante cada realización y conquista social, actualizando la doctrina y haciendo realidad el ideario peronista.

Mientras el peronismo siga siendo el viaducto, para las corrientes de expresiones nacionales y populares que conforman el concierto de voces que hacen que día a día la Argentina sea grande para todos, entonces vamos por buen camino. Sigamos haciendo.

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